Democracia en Argentina

Escrito el 2 noviembre 2007, 07:09pm en Cosas de la vida

Si hay algo que realmente me revienta, es la “política” argentina, acá no hay lugar para la oposición, la gente, ingenua, todavía se asombra al ver provincias con candidatos ganadores con porcentajes arriba del 70, dicen “serán queridos, harán algo por la provincia”, como diría Olmedo ¡de acá!

Estoy harto de ver mesas con un solo presidente de mesa, que casualmente siempre es un fiscal de X partido político, que se roben las boletas electorales, y cuando les decís que faltan te miran con cara de cul.., cansado de los punteros, de los planes sociales que no son otra cosa que compra votos, la gran mayoría de los “beneficiarios” no trabaja, cobra y nada más, los envían a barrer una calle a modo de trueque por el hecho de recibir estas “ayudas” y protestan, se quejan, como si les estuviesen pidiendo que regalen un hijo.

Dicen… que votan los muertos, sí señor, no solo en Los Simpsons votan las mascotas, pero ¿a quién le interesa?, a nadie, cada vez somos menos los que nos calentamos por estas cosas, y encima algunos piden el voto electrónico… pero ¿qué quieren?, ¿facilitarles aun más el fraude?, pero por favor.

Acá dejo un par de videos sobre la investigación de un programa de noticias (Telenoche Investiga, Canal 13), porque la justicia no lo hace.


Me canse, en algún momento tenía que decirlo, al que no le guste ya sabe dónde está la X para cerrar la ventanita 😉

7/10/2007: Agrego este video de Al jazeera international sobre el clientelismo en Villa Soldati (pero es en todos lados igual):

Comments (1)

  1. Vic — noviembre 4, 2007 a las 6:40 pm

    Por todo eso que dijiste es que no nos tenemos que quedar en el molde. Callar, mientras quienes hacen de la política una mala palabra nos manejan como quieren, es lo peor que podemos hacer . Hay que meterse, denunciar. No podemos esperar que las cosas cambien si nos sentamos a mirar el mundo desde la TV, en la facil comodidad del sillón del comedor.

    Voto electrónico??? ja! ponele!
    Un abrazo, Vic.

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